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CBD para el dolor: beneficios, estudios y dosis

Cecilia BianchiEscrito por Cecilia Bianch

 

Quizá el uso más habitual del CBD sea para el alivio del dolor. El dolor nos afecta a todos en algún momento de la vida, y es reconfortante saber que existe un remedio natural que nos puede ayudar. Esta alternativa natural es especialmente importante para los que sufren dolor crónico o cualquier dolor que tiende a alargarse en el tiempo. El CBD para el dolor lleva años utilizándose como terapia.

En Estados Unidos, más de 3 millones de personas se ven afectadas por dolores crónicos todos los años, y lo peor es que no tiene cura. Pero, al menos, existen tratamientos paliativos. Lo curioso es que los tratamientos médicos más utilizados en Estados Unidos son esteroides, supresores nerviosos y opioides (narcóticos), muchos de ellos con riesgo de provocar adicción y efectos secundarios. Incluso los medicamentos de venta libre como el ibuprofeno y la aspirina pueden ser peligrosos cuando se usan con demasiada frecuencia.

¿Y qué ocurre con el CBD? ¿De verdad alivia el dolor? ¿Cómo funciona? Lo cierto es que sí que puede ayudar. Gracias a sus propiedades antioxidantes, el CBD es una buena opción para ayudar a aliviar los síntomas del dolor. Los estudios que se han realizado sobre el CBD y el alivio del dolor son prometedores. El CBD es una estupenda alternativa para las personas que sufren dolores crónicos y dependen de medicamentos más peligrosos que pueden dar lugar a adicciones. Es importante saber que el CBD es muy diferente de la mayoría de los analgésicos que prescriben los médicos ya que no es tóxico, no es adictivo y sus efectos secundarios son casi inexistentes.

Visión general del CBD para el dolor

El dolor se puede definir como una experiencia sensorial desagradable y molesta. Está pensado como un sistema que advierte de que algo va mal en el cuerpo. Se puede sentir en forma de hormigueo, de pinchazo, de quemazón, de entumecimiento o de dolor agudo, y puede limitar la productividad y afectar negativamente al bienestar de una persona. Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, el riesgo de que una persona sienta dolor, su sensibilidad a los estímulos dolorosos y la eficacia de las terapias para aliviar el malestar pueden estar influenciados por la genética.

El dolor puede clasificarse como agudo o crónico. El primero suele ser el resultado de una lesión, inflamación o enfermedad. El dolor crónico es el malestar que se asocia a una enfermedad crónica, y puede persistir durante largos periodos de tiempo, además de ser resistente a muchos tratamientos médicos.

El diagnóstico de dolor crónico puede resultar devastador. Para los que no sufrimos dolor crónico, es difícil imaginar lo que sufren los que lo padecen. Por lo general, el dolor crónico está asociado a algún tipo de trauma. Imagina el peor dolor que hayas sentido y después intenta imaginar lo que es sufrirlo día tras día durante meses o incluso años.

Aunque los médicos tienen recursos para ayudar a tratar el dolor, el dolor crónico suele ser resistente a cualquier solución rápida. Las terapias para este dolor suelen ser la cirugía, la fisioterapia y los analgésicos. Como se trata de narcóticos opioides baratos y fácilmente accesibles, esta ha sido una opción muy extendida. Pero cada vez más personas buscan alternativas naturales como el CBD para el dolor.

El dolor se puede clasificar como neuropático, nociceptivo o psicogénico. El dolor neuropático se atribuye a cambios en el sistema nervioso que mantienen la sensación de dolor incluso después de que una lesión se haya curado. Por otra parte, el dolor nociceptivo se produce debido a la activación continua de los receptores del dolor en el tejido profundo o en la superficie del cuerpo, y se suele asociar con la inflamación. La fibromialgia y la artritis reumatoide son ejemplos de afecciones que pueden causar dolor nociceptivo. Por último, el dolor psicogénico se produce debido a alteraciones psicológicas que causan depresión y ansiedad.

Cómo y por qué el CBD podría ayudar a tratar el dolor

Los seres humanos, así como muchos animales, tenemos un sistema biológico conocido como sistema endocannabinoide (SEC). Este sistema consta de receptores cannabinoides que se encuentran en todo el cuerpo, incluyendo la médula espinal, el sistema inmunológico y el cerebro. El SEC ayuda a regular varias funciones corporales importantes como la respuesta inmune, el dolor y el sueño. Por eso, el CBD para el dolor puede ser una solución de tratamiento natural y efectiva.

El CBD actúa indirectamente sobre los receptores del SEC y consigue diferentes resultados. Por ejemplo, el CBD evita que el cuerpo absorba la anandamida, un compuesto que se asocia con la regulación del dolor. Así es como el CBD puede reducir el dolor que alguien siente, además de reducir la inflamación, que es la causa subyacente de diversos problemas médicos.

El SEC desempeña un papel importante en la homeostasis del cuerpo. Cuando ciertos procesos específicos están desequilibrados, pueden producirse enfermedades. Esta puede ser la razón por la que se sufre dolor. Si somos capaces de conseguir que el cuerpo recupere el equilibrio, síntomas como el dolor se podrán ver aliviados. Como ya hemos comentado, los receptores se encuentran en todo el cuerpo en la superficie de las células, y los endocannabinoides interactúan y activan los receptores. El CBD es capaz de imitar la actividad de los endocannabinoides que se producen de forma natural en el cuerpo para inducir efectos similares, como el alivio del dolor.

Cuando se consume THC, esta sustancia hace que los usuarios sufran efectos psicoactivos porque se trata de un cannabinoide que se une a los receptores CB1 del cerebro. El CBD, sin embargo, no se une directamente a los receptores, sino que interactúa de manera indirecta con los receptores CB2 que se encuentran en el sistema inmunológico, aunque también pueden estar presentes en otras partes del cuerpo.

El SEC es el responsable de controlar las respuestas específicas en el cuerpo como el dolor. Cuando se consume CBD, este asume el papel de los endocannabinoides para reducir el dolor que resulta de un desequilibrio en el cuerpo.

Los estudios han demostrado que el CBD interactúa con los receptores del cerebro y el sistema inmunológico. Los receptores reciben múltiples señales químicas de estímulos y ayudan al resto de las células a responder a estas señales. Cuando los receptores actúan con el CBD, producen efectos antiinflamatorios que ayudan a reducir el dolor.

Al interactuar con los receptores del cerebro, el CBD ayuda a mejorar el sistema de gestión del dolor. Esto significa que se consigue reducir la inflamación y el dolor disminuye. El CBD se puede consumir de manera continuada para tratar el dolor crónico porque no provoca efectos adictivos. Básicamente, el CBD proporciona una solución a largo plazo para un problema que se extiende en el tiempo. No tendrás que aumentar la dosis o buscar otros medicamentos que funcionen mejor. El CBD puede ser un tratamiento eficaz para distintos tipos de dolor crónico, incluido el que produce la artritis.

Estudios médicos: efectos de los cannabinoides y el CBD para el dolor

Los estudios que respaldan la eficacia del CBD como analgésico son numerosos. Un estudio de 2007 examinó los efectos que tienen los cannabinoides en el tratamiento del dolor que experimentan entre el 50% y el 70% de los pacientes de esclerosis múltiple. Este estudio con placebo descubrió que los cannabinoides CBD/THC presentes en el spray bucal.

Una revisión de 2008 examinó cómo actúa el CBD para aliviar el dolor crónico. En el estudio se examinaron las investigaciones realizadas entre finales de la década de 1980 y 2007. Sobre la base de estos estudios, los investigadores informaron de que el CBD era eficaz para la gestión general del dolor sin el riesgo de padecer efectos secundarios adversos. También llegaron a afirmar que el CBD era beneficioso para el tratamiento del insomnio asociado con el dolor crónico.

Un estudio de 2016 investigó el uso del CBD en ratas con artritis. Durante cuatro días seguidos, los investigadores aplicaron gel con CBD en las ratas. Cada día se aplicaron 0,6, 3,1, 6,2 o 62,3 mg de CBD. Los investigadores descubrieron que, después del tratamiento con CBD, las ratas experimentaron una reducción en la inflamación y del dolor general en las articulaciones afectadas sin sufrir efectos secundarios.

En general, los investigadores están de acuerdo en que los productos de CBD tienen mucho potencial, aunque todavía se deben realizar estudios al respecto. Es más, creen que el CBD puede dar alivio a muchas personas que sufren de dolor crónico, sin causar dependencia ni efectos secundarios.

Beneficios médicos del CBD para el dolor

Uno de los principales beneficios del uso de CBD para el dolor es que no causa la misma dependencia que provocan los fármacos. Los investigadores llevan años buscando alternativas para el tratamiento del dolor. El CBD es una de las alternativas con un largo historial como analgésico. Aun así, el sector médico ha reconocido en los últimos años que se trata de un tratamiento válido para distintas dolencias como el dolor crónico.

Con los potenciales beneficios que puede aportar, vapear y fumar cannabis se está convirtiendo en algo más que un acto recreativo. Cada vez es un tema más presente en el mundo de la salud. Algunos de sus beneficios incluyen:

  • Ayuda a los músculos a relajarse. Cuando los músculos se relajan, es más fácil mover el cuerpo. Esto es importante para los que sufren dolor crónico y quieren hacer ejercicio o actividades como yoga, que sin tratamiento puede resultar doloroso.
  • Mejora del sueño. Las personas con trastornos del sueño son más propensas a sentir dolor intenso, ya que el cuerpo no es capaz de completar su proceso de curación natural. El CBD tiene propiedades neuroprotectoras que ayudan a mejorar el descanso y el sueño.
  • Controla el dolor neuropático. El CBD llega a las neuronas del sistema nervioso responsables de transmitir las señales de dolor a través de la columna vertebral y del cerebro. Así, reduce el dolor crónico provocado por la inflamación y tiene efectos calmantes sobre el dolor neuropático.
  • Antiinflamatorio. La inflamación crónica es una de las principales causas de daño tisular y dolor intenso. El CBD proporciona alivio inmediato y a largo plazo sin ningún peligro para el cuerpo.

Cómo tomar CBD para el dolor

Tanto el aceite de CBD como los tópicos de CBD pueden funcionar para aliviar el dolor. Los tópicos se pueden aplicar directamente en el área donde el paciente siente dolor para conseguir un alivio en una zona específica, pero los efectos pueden ser más lentos cuando el CBD se absorbe a través de la piel.

Por otra parte, el aceite de CBD puede proporcionar un alivio ligeramente más rápido gracias a la capacidad que tiene para evitar el sistema digestivo e ir directamente a las células. Además, el aceite de CBD puede ayudar a aliviar cualquier otro síntoma, como la falta de apetito, la ansiedad o los trastornos del sueño.

La administración de CBD por vía oral es, sin duda, el método más común de ingerir CBD. Es rápido, conveniente y fácil de dosis. Cuando se utiliza aceite de CBD, hay que tomarlo de manera sublingual, manteniéndolo debajo de la lengua durante al menos un minuto antes de tragarlo. Este método permite que las membranas mucosas en la boca absorban el CBD, evitando el metabolismo en el hígado y el sistema digestivo. Esto hace que el CBD pase a la corriente sanguínea en menos tiempo. Cuando se utiliza el CBD para el dolor crónico, se recomienda tomar entre 2,5 y 20 mg por vía oral.

Reflexión final sobre el CBD para el dolor

Hay una diferencia importante entre el THC y el CBD, ya que CBD no interactúa con los mismos receptores en el cerebro que el THC, por eso no provoca efectos psicoactivos. Por el contrario, el CBD hace que el cuerpo pueda aprovechar mejor sus propios endocannabinoides. Si padeces dolor crónico, el CBD puede ser una buena opción de tratamiento. Es fácil de usar, no suele provocar efectos adversos y es más asequible que muchos fármacos con receta.

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